
La alimentación complementaria es una etapa clave en el crecimiento de tu bebé. Se trata de introducir poco a poco alimentos sólidos y diferentes texturas junto con la leche materna o fórmula, no en lugar de ella. Hacerlo de forma correcta no solo ayuda a su nutrición, también a su desarrollo oral, digestivo y emocional.
¿Cuándo empezar?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comenzar la alimentación complementaria a los 6 meses de edad, siempre y cuando el bebé cumpla con estas señales:
- Puede mantenerse sentado con poco o ningún apoyo
- Ha perdido el reflejo de extrusión (ya no empuja la comida con la lengua)
- Muestra interés por lo que comen los adultos
- Tiene buena coordinación ojo-mano-boca
Recuerda que cada bebé es único: no se trata de la edad exacta, sino de que esté listo.
¿Cómo empezar correctamente?
Aquí algunos pasos clave para un inicio seguro y saludable:
1. Introduce un alimento nuevo a la vez: Esto permite observar si hay alguna reacción alérgica. Espera 2-3 días antes de ofrecer otro alimento nuevo.
2. Empieza con texturas suaves: Puedes iniciar con purés, papillas o, si tu pediatra lo aprueba, utilizar el método BLW (Baby Led Weaning), en el que el bebé come alimentos en trozos blandos por sí mismo.
3. Sin sal ni azúcar: El sistema digestivo del bebé aún es inmaduro. Evita sazonar la comida y no ofrezcas jugos ni alimentos ultraprocesados.
4. Ofrece agua en pequeñas cantidades: A partir de los 6 meses, ya puede empezar a tomar agua en pequeños sorbos.
5. Respeta su ritmo: No lo obligues a comer. El proceso debe ser gradual, exploratorio y sin presión. Comer también es aprender.
Alimentos que debes evitar al principio
- Miel (riesgo de botulismo)
- Leche de vaca como bebida principal
- Frutos secos enteros (riesgo de atragantamiento)
- Jugos naturales o procesados
- Salchichas, embutidos y productos muy procesados
Consulta con tu pediatra
Antes de comenzar, es importante hablar con tu pediatra para asegurarte de que tu bebé está listo y adaptar el proceso a sus necesidades particulares. También puede ayudarte a detectar posibles alergias alimentarias desde el inicio.
¿Tienes dudas sobre cómo empezar? Agenda una cita con tu pediatra y recibe la orientación adecuada.